| Miguel's profileEl camino de MigoPhotosBlogLists | Help |
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10/14/2009 Te abandoné Te abandoné,lo siento pero tuvo que ser así. Tenías razón, últimamente estaba saliendo con otras, Aunque he de confesarte que ninguna ha sido como tú. Pero fue otra, que casi me rompe el corazón, la que me ha llevado a estar lejos de ti. Me arrepiento, y cambiaría aquella situación sin dudarlo. Pero, afrontémoslo, hemos de estar separados durante un tiempo. Desde aquel día nuestra relación no ha sido la mejor, no encajábamos. Reconozco que está siendo por mis circunstancias. Pero al fin y al cabo esto es una relación entre dos, en la que han de casar ambas partes. No creas que no te echo de menos, al contrario, cada una de las noches desde aquel día. Al despertarme siento tu ausencia recorriendo todo mi cuerpo. Amanezco derrumbado. Añoro los abrazos a medianoche, el contacto de tu piel sobre mi cara, tus caricias, tu apoyo incondicional, compartir contigo, junto a ti, todos nuestros sueños. A mi almohada. 8/4/2009 Cocinando el huertoPues por fin, los primeros frutos están dando sabor. En unos días en los que me he planteado mandar al garete la huerta, he cocinado mis primeros frutos. Las víctimas: dos pimientos contentos y un mini-calabacín. El primer contacto con el pimiento ha sido probarlo crudo, y ¡madre mía cómo picaba! un pequeño joputa. Pero cocinado ha perdido un poco el picor (o yo la lengua) incluso diría que el otro no picaba. Y es que ya se sabe "los pimientos del miguelón, uns pican e outros non". Muy bien, muy bien. La historia de los calabacines va a parte. Todo lo grandes que son sus hojas, lo son sus frutos de pequeños. Y el cabrón me ha secado todo. Me falta na y menos para sacarlo de la maceta. Creo que su lugar idóneo es el suelo, porque ahora me están creciendo la rama colgandera y los calabacines hacia el suelo, qué caprichos. Y claro, se me abrasan y se secan. Y bueno, los tomates pues tienen algún tipo de enfermedad que no he investigado y es que salen con el culo chungo, ennegrecido y blandengue. Alguno tira bien, y recogí por fin el primero, un tomate hermosote que quedó en Rivas. De lo demás poco puedo contar, porque me acerco y con los calabacines me pongo de mala leche. Las cebollinas probé una y estaba rica. La lechuga a este paso se va a convertir en árbol. De las nuevas zanahorias aún no se sabe nada. Los ajos espero que sigan ahí abajo, y los cherrys han sucumbido a la invasión cucurbitácea. Al final, me va a salir la baby-huerta sin haberlo querido. Salud! 7/10/2009 Dando frutosVan surgiendo los primeros frutos en la huerta. La cosecha de cherrys continúa siendo fructífera, la más. Pero ahora nuevas hortalizas dan alegría a mis visitas a Rivas. Hace un par de semanas descubrimos oculto un pimiento contento (cosas de mi sobri), el que véis más grandecito y horizontalizado en la foto. Esta semana han salido más chiquitines. Si no recuerdo mal se trata de los pimientos picantes de Zamora, tienen un aire a padrón, pero grande. A ver si recolecto el primero y os cuento. Aproveché de nuevo hace un par de semanas para hacer poda. Me cargué unas cuantas hojas de calabacín, que me estaba pareciendo abusón. Ahora digamos que las hojas han caído para adelante, y subido hacia arriba, por lo que permiten mejor la entrada de luz hacia los cherrys. Como podéis apreciar ya tengo unos cuantos calabacines, ojalá estén bien por dentro. Y es que hace unos días acudí a una concentración de neo-hortelanos en Rivas, donde aprendí alguns cosillas, como que las hormigas transportan pulgón que puede dejar huecos los calabacines. Y yo hormigas tengo, pero no tantas como los huertos comunitarios que visité. Fue bastante bonito ver que hay gente sacando adelante un huerto entre ladrillos y cascotes. Sobre todo porque uno de ellos está al lado de casa, y lo puedo ir a visitar cuando quiera porque lo tienen en la calle. Qué maravilla! Lo que me chocó fue la cantidad de riego que utilizan. Si bien es cierto que no podemos comparar un huerto, con tierra mala, con mis macetas a las que he podido mejorar la tierra, con más profundidad, mejor estructura y más pequeñas. Pero llegué a oir que regaban por goteo 1 hora al día. Otros 15 minutos por la mañana, 15 por la tarde. Yo ahora creo que he aumentado el riego a 3 minutos por la mañana y 3 por la tarde, con apenas 4 goteros de 2 l/h, y microaspersores con bajo caudal. A pesar de ello tengo las plantas muchísimo más crecidas que ellos, porque en los huertos estaban bastante pequeñas, aunque ya con tomates alguna. Los tomates! Por fin empiezan a salir, ahí los veis, verdecicos y canijos, menos el adelantado a su clase, que lleva fuera unas semanas ya. Me decidí a reforzar y unir los tutores, y realicé una poda concienzuda, a ver si dejan de crecer para empezar a reproducirse, que ya tienen una edad.
Las cebollas no tengo ni idea de cuándo recogerlas, pero una ha asomado fuera y es más pequeña que una cebolleta, jaja! como una pelota de ping-pong, ridículo! Veremos las demás. Las lechugas las fui recolectando un poco hoja a hoja, pero tenían tal cantidad de insectos que al final pocas pude llevarme a la boca. Es evidente que están pasadas de rosca, pero aún no amargan. Y solo me queda la judía, que ha crecido, tiene las hojas algo tocadas, tendré que mirarla y ponerle un tutor para que suba al cielo. Os iré contando. 6/15/2009 CosechandoAyer mismo hice mi primera "cosecha". Era evidente que tenía que recoger los tomates cherry, aunque también era cierto que va siendo hora de ir recolectando las lechugas, pero, oye, que las veo tan bonitas que me da pena, y al final acabarán granando. Bueno, ayer era el cumpleaños de mi cuñada, y como al final nos juntamos más de los esperados, pues vino bien tener a mano unos tomatitos para acompañar la ensalada y ponerlos junto a unas anchoas (yo no me encargué de la receta, porque sino la anchoa no la ven) Lamentablemente no hice fotos, pero os dejo un par de ellas de la semana pasada. El resto de la huerta sigue espléndida. El único pero es que la planta de los calabacines tiene unas hojas tan grandes que me tapa el resto de lo plantado. No me lo suponía, y como esto es una lucha por la luz, al final está matando la albahaca, y mermando un poco los cherrys y las zanahorias, que parten en desventaja para fotosintetizar. Gracias a ello las flores de los calabacines están saliendo adelante después de que se me cayeran unas cuantas. He aprendido a diferenciar las flores masculinas de las femeninas, qué historias! Y he leído que hay que facilitar la fecundación de unas por otras. De momento le dejaré a la naturaleza que haga su trabajo, y si es necesario "meter mano" ya os contaré. Vamos pasito a paso, por fin ha surgido un tomate y un pimiento, chiquitines chiquitajos, pero ahí están. Aún así la alegría de la huerta están siendo los cherrys lo que me está llevando a pensar en hortalizas baby para el próximo años. 6/9/2009 Compañero de rutasSi queréis seguir leyendo algo más sobre mis viajes, mis rutas en bici o mis visitas ornitológicas, me podréis encontrar en mi otro blog. Podéis seguir caminando con-migo. Aquí podéis seguir mi huerta, mis rayadas, opiniones, estados de ánimo y desánimo, dimes y diretes. Gracias a todos. 5/26/2009 Esplendor primaveralBueno, bueno, cómo crece aquello, es espectacular! A cada día que me paso por allí está todo más grande, se sale. Afortunadamente las plantas aguantaron el huracán del pasado viernes, las tomateras quedaron un poco caídas pero porque al estar mojadas pesan más. Lo he solucionado poniéndola un tutor legal, pero solo a un par de ellas, la otra la voy a dejar que se arrastre, que sepa lo que es sufrir. Hace unos días me dio por redistribuir las zanahorias, me habían brotado como 36 semillas, pero habían aparecido todas muy juntas unas de otras, por lo que no iban a engordar nunca. Así que las he distribuido mejor. Después de esta operación leí que las zanahorias aguantan mal el trasplante, y que lo que debería haber hecho era una entresaca, eliminando algunas de ellas, pero me daban una pena... Espero no habérmelas cargado, el tiempo dirá. Lo de los calabacines es brutal, qué manera de crecer, qué hojas! La planta en sí es un poco fea, por lo pinchudo de sus tallos y hojas, pero espero que dé unas flores bien bonitas y, cómo no, unos peazo frutos carnosos. 5/19/2009 Chau Mario, chau AntonioQué mejor que su letra: Chau número tres Te dejo con tu vida tu trabajo tu gente con tus puestas de sol y tus amaneceres. Sembrando tu confianza te dejo junto al mundo derrotando imposibles segura sin seguro. Te dejo frente al mar descifrándote sola sin mi pregunta a ciegas sin mi respuesta rota. Te dejo sin mis dudas pobres y malheridas sin mis inmadureces sin mi veteranía. Pero tampoco creas a pie juntillas todo no creas nunca creas este falso abandono. Estaré donde menos lo esperes por ejemplo en un árbol añoso de oscuros cabeceos. Estaré en un lejano horizonte sin horas en la huella del tacto en tu sombra y mi sombra. Estaré repartido en cuatro o cinco pibes de esos que vos mirás y enseguida te siguen. Y ojalá pueda estar de tu sueño en la red esperando tus ojos y mirándote.
El mundo comienza a estar un poco más vacío... 5/9/2009 Cómo sigue la cosaPues lo dicho, he hecho unas cuantas modificaciones en las planta, pero sorprenden lo rápido que crecen en estos días. Os presento a las lechugas de hoja de roble, y una de las plantas de calabacín... Todo va teniendo su sitio, las tomateras van creciendo bastante, al igual que las plantas de pimiento que están muy verdes. He incluido en mi huerto tres plantas de calabacín y cuatro lechugas, una de ellas lo intentó pero no aguantó el trasplante, estaba ya estropeada. Me han sorprendido gratamente los ajos que han brotado. En lo que desistí fue en la patata, la he sacado, no era su temporada.
4/19/2009 Avanzando en la huertaAyer recibí una temprana y grata noticia, o eso, a priori, creo. En una semana ya se ven los primeros frutos de lo plantado. Estoy asombrado porque tenía más que asumido lo despacio que iba a ir todo, sobre todo las semillas. Pero ayer mis padres se pasaron por casa de mi hermano y me dijeron que algunos tomatitos habían salido. Y hoy me he acercado por fin a trabajar la huerta y me he encontrado con ésto, jeje.
Hoy, antes de empezar con nada, he querido empaparme con más información, creo que la marcha atrás no le puede sentar bien a la huerta. Así que ya he tenido que hacer mi primer cuaderno de campo, o cuaderno de huerta, para ir anotando lo que tengo que recordar, lo que voy haciendo, lo que no, lo que puedo hacer, o para cuándo, que me parece lo más intrigado de todo esto. Esta semana nos hemos hecho con plantas. Mi familia compró en una frutería plantones de cebolla y pimientos picantes. Y mi tío de Zamora me ha suministrado unas cuantas semillas de zanahoria, de calabaza, de de repollo que me ha dicho que queda bonito (aunque creo que de momento no lo plantaré), y lo más curioso, unas semillas de un tomate que lo llama Huevo de Fraile, que debe ser tipo pera digo yo. Así que he marchado para la huerta con trabajo por hacer. Bueno, aparte me quiero meter con el césped, pero eso es otra historia que finalmente empezaré mañana. He estado plantando los plantones en la otra maceta que estaba vacía, y también me he decidido por sembrar las semillas de las zanahorias de mi tío en una maceta más pequeña, junto con las compradas por mi, para ver la diferencia, así como compararlas con el desarrollo de las semillas sembradas en la jardinera. ¡Comienzan los experimentos! Tengo la duda de qué hacer con la maceta para que germinen, entiendo que deben tener humedad y calor para un rápido desarrollo, pero las tengo que tener en la calle así que, sólo se me ha ocurrido ponerlas en mitad del cesped, que a partir de mañana, si deja de llover, empezaremos a regar. Cuando tenía todo distribuido y anotado, han llegado los vecinos, que me traían unos plantones de tomate y pimiento, y me he quedado asustado cuando me los han dado, porque me han ofrecido nada menos que 5 plantones de tomatera, y otro de pimientos del que finalmente he sacado 3 tallitos. Y me han surgido muchas dudas: primero porque no sabía qué hacer con tantas plantas cuando tenía todo medio distribuido, segundo porque no estaba seguro de querer poner tantos tomates, y tercero porque tengo miedo de que se me hibriden estos pimientos con los que son picantes (y no sé cuánto). En fin, que he separado las plantas de la misma familia, he redistribuido las cebollas a la espera de que llegue una lechuga y rabanitos, y he plantado 3 tomateras (creo que es demasiado, pero veremos), y 2 plantas de pimientos. Por si alguna cae en el camino el resto las he plantado a parte en unas macetitas, y mañana veré si lo cambio todo de nuevo, o empiezo a derivar plantas a otra gente. La cosa hoy ha quedado así: 4/12/2009 Comienza la huertaDigamos que tenía una inquietud desde hace un tiempo, algo que complementaría uno de mis mayores gustos. Pero me faltaba el empujón, el detonador para complicarme la vida y embarcarme en una historia que no sé cómo acabará. Ese detonador fue Jamie Oliver, ya os contaré más sobre él, pero me tiene enamorado. Y me animó a pensar en que podía tener mi propio cultivo de zanahorias. Recuerdo de pequeño, en la huerta de mi tío, cómo metía los dedos en la tierra buscando zanahorias y fresas minúsculas. Jamás había aguantado una planta mía en casa de mis padres, un piso, por lo que lo que es cultivar lo tenía olvidado. Pero se lo comenté a mi hermano David, y coincidimos en la idea de poner unas jardineras en un rinconcito de su jardín para empezar a tener una especie de huerto. Y así, solucionando todos los problemas de logística, nos pusimos manos a la obra. Tener un jardín ya en Rivas hacía que dispusiéramos de herramientas que no tuvimos que comprar. Pero lo primordial era tener una jardinera. Finalmente perdimos la cabeza adquiriendo un par de jardineras de resina de 1x0,5x0,5 m en un conocido centro de jardinería. Fue una solución cara pero práctica y estética, creemos. Mejor que el barro, porque pierde menos agua por evaporación, aunque menos natural y barato que una construida por nosotros de madera, pero no se puede tener todo. El siguiente problema era el de rellenarla de sustrato. Teníamos algunas nociones pero derivábamos en otra tantas. Sabíamos que teníamos que comprar grava para drenar, y sustrato para plantar, pero la oferta del mercado y los diferentes precios nos volvían locos. Finalmente, tras consultar un poco en la red, dí con el blog de Picarona, una auténtica obra de arte, deliciosa para los que empezamos en esto de lo que ella llama los "macetohuertos". Pues bien, nos decidimos a mezclar sustrato universal con estiércol de caballo. Pero como teníamos que rellenar mucho volúmen (más de 200 litros por jardinera) pensamos en utilizar tierra vegetal, que acabamos comprando un ayer sábado de madrugada con la inestimable ayuda de Dani.
Mientras, mi hermano se fue encargando de preinstalar el sistema de riego, con conductos de 4 mm que dejamos cerrados hasta empezar a plantar. Hoy tan sólo teníamos una mata de tomates cherry comprada, que plantamos junto con unas semillas de zanahoria, un par de dientes de ajo, y para risión del personal una patata pequeña que estaba germinando. Pero ya hemos apalabrado un para de plantas más, y durante éstos días espero conseguir algo más. En estas quedamos, esto se ha puesto en marcha, no sé hacia dónde iremos y mucho menos a dónde llegaremos. Somos unos neófitos con muchas dudas, y pretendemos ir aprendiendo poco a poco a base de errores. El ensayo-error será nuestra estrategia. Está claro que no vamos a ahorrarnos lo que cuestan las hortalizas en el mercado, tampoco queremos demostrar que se puede cambiar el mundo a base de agricultura ecológica. Yo, personalmente, me quiero demostrar que puedo hacer crecer plantas, y que las puedo implementar en mi cocina, eso es lo que, en última instancia, más me pone. Así que esperamos tener suerte, aprender mucho, y que tengamos muchas historias que contar. Si queréis seguirnos la pista, ya sabéis dónde buscarme. 3/28/2009 Historias de la Ruta en bici (reedición)Este sábado reeditamos la ruta que ya comenté en esta entrada. Se trata de una ruta casi entera por caminos. El cuerpo estaba aún cansado del domingo pasado, pero había que aprovechar este sábado, y a la postre comprobamos que fue el momento idóneo ya que tras las lluvias de ayer debe estar todo encharcado de nuevo. Las novedades fueron pocas. Una, que nos acompañó Antonio, el que todo le pasa, en el día de hoy. La otra, que exploramos la bajada por las S's de la Marañosa, y creo que fue opinión general que gustó, aunque acabamos bajando por la gran recta donde siempre voy perdiendo un bidón. Bonita y entretenida ruta que acabó mal para uno de nosotros, y es que Antonio, en su afán por llevarse la subida de vuelta del camino de Congosto (y es que iba fuerte el tío) se pasó de frenada en la bajada del túnel de la M-50 y acabó aparatosamente con sus huesos en la tierra, con un trompazo que si los ojos de Nando hablaran relataría paso a paso, jeje. ¡Madre qué ostia! Y otra novedad con respecto a la de Noviembre es mi nueva bici. La otra no pasó de aquella ruta en la que quedó embarrada. A seguir aprendiendo de las caídas compañeros! Los números.... 3/23/2009 Rascafría-Morcuera-RascafríaHoy tocaba madrugar un poquejo, había que recorrerse unos cuantos kilómetros para empezar la ruta del día, que no iba a ser otra que subirse la Morcuera por su cara norte, desde Rascafría. Estrenamos el coche con las bicis, la primera sensación es buena, las meto al revés y entran perfectamente. Así que con la puntualidad que no me caracteriza, a las 9, Nando y el menda estamos camino Rascafría. De camino nos íbamos a encontrar con Dani que venía desde su casa. Pasado el aparcamiento del Monasterio del Paular dejamos los coches y sacamos las burras. A las 10.15 estamos pedaleando con ritmo cansino. El día es agradable, pero aún a esas horas hace fresco. Nando es el más valiente y se ha arriesgado a salir con camiseta corta y maillot largo. Dani y yo empezaremos con las chaquetas, aunque pronto sobrarán. La ruta discurre de inicio por el paraje conocido como Las Presillas de Rascafría, y comparte ruta con la que conduce a las Cascadas del Purgatorio. Hasta el puente sobre el Arroyo de los Aguilones el camino se hace bien, pero una vez que lo cruzas te sorprende una primera rampa que te hace meter plato pequeño, y no lo quitaré hasta el descansillo que hay a media subida. Enseguida empiezo a notar flaqueza, me sobra ropa, me molesta el culote, me duele el empeine del pie, vamos, que voy mazo incómodo en la bici. Y eso se nota en que me cuesta seguir el ritmo de mis compañeros. Al final, sabiamente, decido dejarles unos metros de ventaja, para, a lo Carlos Sastre, coger mi ritmo. Me esperarán en la siguiente curva y aprovecharé para cambiar la chaqueta por el maillot largo, el sol pega con fuerza y calienta, pero en las zonas de umbría rasca.
Hasta el mencionado descanso se me hizo largo. Llevábamos 9 km sin parar de subir y con algunas rectas largas que desquiciaban. Nos seguía un grupo de ciclistas femeninos, que por aquello de la honrilla me daban alas para tirar p'alante. El descansillo era una bajada que en ese momento no sentaba bien, te rompía el ritmo y lo que se baja se sube. Y eso era lo que ocurriría a continuación. Salimos a un claro de bosque donde ya predominaba algo de pastizal y matorral, y se comenzaba a observar nieve a los lados. Pasamos el Refugio de los Barracones, y empiezo a pensar en el final, aunque lo más duro está por llegar. Las últimas rampas son de tierra más suelta, y las hago con el ritmo de antes, con menos desarrollo, intentando mantener las cadencia, e informado en todo momento por Dani. "Quedan 900 m,... 800 m,... 500 m,... 150 m,... ya es llano!" Llegamos al Refugio, fotico de rigor y la sorpresa de la ascensión: las torrijas de mi máma, que sentaron como dios. No llegamos al puerto porque ya lo conocíamos, así que enlazamos directamente con un tramo de carretera, que aún nos quedaría un kilómetro de subida rumbo a Canencia, para afrontar la bajada final. Ya esa subida, aunque la conocía, sentó fatal al cuerpo, como la primera vez, pero ya estábamos pensando en la bajada. Y así fue, Dani gritó "a tumba abierta!" y Nando se adelantó unos metros para bajar menos presionados por los locos que llevaba detrás. Los primeros tramos fueron muy tranquilos y rápidos, hasta la Majada del Cojo, con algún tramo helado en el que casi besamos el suelo. Pero una vez atravesada la Majada el descenso es vertiginoso y delicado. La bici se embala, cobra mucha inercia lateral, los frenos se calientan, suenan y las manetas se hunden en demasía. Nos llevamos cada uno algún susto con las piedras y alguna curva muy cerrada. Por lo comentado Nando es el que la baja mejor (acojonao seguro con sus frenos, pero sin sobresaltos) y además es el que llega el primero a la zona más distendida, donde te puedes explayar y disfrutar del camino y la velocidad sin temer por tu integridad física. Es evidente, como se comentó, que esta bajada, al ser más corta es mucho más empinada y dura que la subida, y con los caminos más rotos. No sé si alguna vez nos atreveremos a subirla. Ya "solo" nos queda atravesar el río de tan honroso nombre (Lozoya...), llegar a Alameda del Valle (así se llamaba) y enlazar en camino llamo (lo que no significa horizontal, el joputa picaba p'arriba que no veas) hasta Rascafría, donde nos tomaremos un refrigerio antes de tomar el coche camino de casa. En total una ruta maja, de casi 34 km en la que pedaleamos durante 2 horas y media para pasar de los 1.110 m a los 1.740 m disfrutando de unas vistas de impresión, con la Sierra aún nevada, y con unos compañeros tan grandes que no caben en el culote. La sensación de cansancio fue muuuuy grande, en el momento, por la tarde y al día siguiente. Pero lo importante es que la hicimos, la sufrimos y la disfrutamos. Una más para el bote. (La lástima, el atasco de vuelta en la carretera de Burgos) Edito: había pocas fotos y añado más, es verdad. También es cierto que por pocos lectores que tenga, podían dejar algún comentario, que estos de MSN igual si no comentáis me cierran el espacio. (Pinchar para ver más grandes, of course) increíble que sean del mismo día, es lo que tienen las vertientes, y los diferentes biotipos, y el tratamiento de imágenes 3/21/2009 Hacia el Valle del JerteLlevaba un par de años rondando la cabeza, y el pasado Día del Padre, en plena celebración mis padres me lo dejaron caer: "Nos podrías llevar uno de estos días a ver el Valle del Jerte, tiene que estar bonito". Como todos los planes que proponen los padres a estas alturas de temporada, era un poco descabellado, y de inicio la respuesta fue "no". Pero un par de meditaciones fueron suficientes para entender que era una buena ocasión de hacerle ese regalo a mis padres, de hacerle un buen viaje al León, y de aprovechar el puente que me había cogido en el trabajo. Así que en menos de medio día, y con el consejo de mis hermanos preparamos el viaje relámpago que hicimos el 20 de Marzo del 2009. Salimos de casa a las 8 de la mañana, un viernes laborable, en plena hora punta de cualquier laborable. Emprendimos camino hacia la Comarca del Jerte, accediendo a la misma desde el Puerto de Tornavacas. Como se trataba de una paliza de kilómetros deberíamos disfrutar del viaje tanto como del propio Jerte, y con la única preocupación de no marearnos nos recorrimos los pueblos de la cara norte de Gredos. Desde la M-501 llegamos a El Tiemblo, camino y pueblo que ya conocíamos, y desde ahí, Guía Repsol en mano, atravesamos el Embalse de Burguillo camino a Burgohondo para realizar la primera parada. Pasadas las 10 y con inicios de mareo nos tomamos un café y mis padres, cómo no, entablan conversación con los que regentan el bar, una familia muy amable que nos atiende mejor que atienden su urinario. Nos recuerdan que la carretera que habíamos tomado tenía más curvas que la que deberíamos haber cogido, y nos corrigen el camino que íbamos a tomar. Si hubiéramos hecho caso a su hijo habríamos ido por autovía a Ávila y pagando peaje hasta el Valle del Jerte, pero ese no era hoy nuestro camino. Navaluenga, Navalmoral, Navandrina, Navarredondilla, Navalosa, Navatalgordo... !Navatalgordo! era el camino correcto, cómo no me podía acordar (bendita toponimia). Proseguimos a la aventura por carreteras de alto valor natural y escaso presupuesto de obra, atravesando prados de montañas de las estribaciones nororientales de Gredos, hasta salir a la N-502 que lleva a Puerto del Pico. Justo antes de llegar allí nos desviamos a la derecha hacia el Barco de Ávila, pudiendo observar el esplendor de las cumbres nevadas de Gredos, con el Almanzor en su apogeo, recordando la ascensión de hace unos años y otras fallidas de juventudes perdidas. Finalmente desde Barco de Ávila la N-110 nos lleva hasta el Puerto de Tornavacas, espectacular antesala desde donde se aprecia el estado de todo el Valle del Jerte. Allí confirmamos lo que vi a través de internet, el valle se encontraba en su pleno de floración durante este fin de semana. ¡Qué ojo! Y si teníamos un poco de suerte no encontraríamos demasiada afluencia de gente, no fue festivo el día 19 en Extremadura y en Castilla y León los niños no tenían fiesta el 20. Emprendimos la bajada del Puerto de Tornavacas enfilados por su tortuosa y empinada carretera. A poca velocidad por la acumulación de coches podíamos ver cómo a medida que descendíamos en altura los cerezos, los verdaderos protagonistas de esas fechas, estaban cada vez más espléndidos. Pasamos el pequeño pueblo que da nombre al puerto, ahí se encuentra el Centro de Interpretación de la Montaña y la Trashumancia, pero hoy no tendríamos tiempo de visitarlo. Nuestro próximo destino era el Centro de Interpretación de la Reserva Natural de la Garganta de los Infiernos, pasado el pueblo de Jerte. Atravesándolo comprobamos que estaban de fiesta, y la densidad de personas y coches iba en exponencial progresión, alcanzando su máximo en pleno camino de acceso al Centro de Interpretación. Logramos entrar y observar lo que la Reserva nos ofrecía. En un vetusto vídeo nos enteramos que la Reserva cubre a partir de donde acaban los cultivos de cerezos, por tanto, como era de esperar, no nos iban a hablar de los cerezos sino de las variadas gargantas que allí se han formado por la acción de las aguas. A pesar de lo rancio de las imágenes la ganas de volver allí con más tiempo se van alimentando. Su otoño no debe desmerecer para nada lo que ofrece en primavera. Poblados bosques de galería, apagados rebollares y prados de altura debían contrastar intensamente con los vivos colores otoñales de los cultivos. Aparte, la Garganta de los Infiernos nos ofrece interesantes zonas fluviales en forma de hoyas que se manifiestan en su máximo carácter en la Ruta de los Pilones, que ha de ser fruto de divertimiento de numerosos turistas en los días más calurosos del verano.
Después de descansar la comida nuestra próxima meta sería el Monasterio de Yuste, y para llegar hasta allí nos complicaremos la vida por un tortuosa carretera que conduce al Puerto del Piornal, y que sin embargo nos ofrece unas espectaculares vistas del Valle con la luz de la tarde. Lo que sí es cierto es que la carretera es muy estrecha, y luego se encuentra en obras, el coche se llena de polvo y barro, pero está mereciendo la pena. Pasado el puerto seguimos hasta Garganta la Olla, por una carretera aún más sinuosa y estrecha, repleta de curvas ciegas, que discurre por la sombra de la montaña y de bosques de roble. Estoy disfrutando al volante tanto como mis padres sufren, jeje. Las vistas al atardecer de Garganta la Olla, desde el mirador que regenta la Serrana de la la Vera (leed y si podéis escuchad su Romance), son, una vez más, espectaculares. Y no menos espectacular es la estancia del Monasterio de Yuste, lugar de retiro del emperador Carlos V, que tras abdicar decidió hacerse construir una casa-palacio junto al monasterio de la orden de los Jerónimos para meditar y recuperarse de un ataque de gota, y acabó muriendo de paludismo por la picadura de uno de los mosquitos que habitaban en uno de los estanques de la plácida estancia. Allí, aún los monjes siguen conviviendo, y es visitable, pero ya es tarde para ello. Nuestro viaje ha de continuar para ir acabando. Nos pegaremos una nueva panzá de kilómetros, pero esta vez por las rápidas vías de comunicación del Estado. 13 horas después, y tras 650 km volvemos felizmente a casa. Espero que esta larga y retórica historia sirva algún día para que alguien disfrute del viaje tanto como nosotros lo hicimos. 2/13/2009 Empalmao con las setasEl domingo pasado, mientras disfrutaba de un nevado fin de semana zamorano con la familia, decidimos pasarnos por el Restaurante El Empalme, en Riofrío del Puente. Este restaurante lo veremos al pasar por la antigua carretera nacional que une Benavente con Vigo, que ha quedado despoblada junto a la Autovía de las Rías Baixas. El aspecto desde fuera es el de una típica venta junto a una carretera, o el de un taller de reparación de automóviles. Pero esconde un gran tesoro en su interior. De la mano de Elías Martín y Gloria Lucia, se ha ganado el reconocimiento del mundo de la alta gastronomía y el de la micología. Se alimenta de las más variopintas setas de la Comarca de la Carballeda y de Sanabria, con las que linda. Y nada malo podía salir de esa tierra. Sus propietarios y cocineros, a parte de premiados en congresos de micología y gastronomía, son coautores de un libro "Restaurante el Empalme, las setas y sus recetas", prologado nada menos que por Juan Mari Arzak. Referencias buenas existían, si bien, se había escuchado alguna mala opinión comparable con su aspecto exterior, pero centrada en el trato recibido por el servicio. Sin ningún prejuicio entramos dentro y enseguida comprobamos que el interior estaba más cuidado que el exterior. No dejaba de ser el típico local zamorano, con sus paredes de colores, habitaciones con vericuetos, y el mostrador de ladrillo pintado, pero con algún que otro adorno en madera que le daba un aspecto cálido. Nos sentamos a la mesa, y enseguida fuimos atendidos por una joven que tubo un trato excelente con mi sobrina Águeda (de la que en todo momento estuvieron pendientes y muy detallistas). Tardamos un rato en ser atendidos por la cocinera-camarera Gloria, pero queríamos entender que tenían bastantes mesas y estábamos en hora punta (lo bueno se hace esperar). Ya estábamos advertidos, en la carta no aparece ningún plato de setas, sí platos elaborados y muy ricos, pero veníamos a lo que veníamos y mi hermano y yo nos tiramos a por el Menú degustación. En un principio éste incluía 3 primeros, un segundo a elegir entre un par de pescados y un par de carnes, postre y cubierto. Y en esto que empiezan a venir los platos.... En la imagen falta una ensalada tibia con pasas y pistachos que me encantó. En total: 5 primeros, un plato de pescado, un plato doble de solomillo de ternera y ciervo, y un postre de tres helados y tarta. Efectivamente, de nuevo el que suscribe fue incapaz de devorar toda la comida, culpa del pan. Opiniones de los platos: variopintas. La impresión con la que nos quedamos es que estuvimos comiendo, salvo en alguna ocasión, el mismo tipo de setas. Mi lamentable desconocimiento micológico me hacía pensar que eran las típicas de los botes que se venden en invierno, y es que, amigos, estábamos en febrero. Quizá encontré que los platos tenían la misma textura, y es ineludible, que salvo el postre, estaban faltos de color. Se basaron en unas patatas con setas, setas con cardo a la mostaza, setas orientales (con salsa de soja, creo), la ensalada (de setas, of course), revuelto de setas y bacalao con setas. Las carnes, solomillo de ternera y ciervo en su punto, las sirvieron con salsa de frutos rojos y queso, y de menta e higo (eso creemos, lo que sé es que no me gustó mucho, era muy amarga y sabía a ginebra, como el ciervo), respectivamente. Los helados (lo único que nos explicaron), eran de té verde, de mango con membrillo, y de vino (tenía un sabor espectacular a concentrado de setas, exquisito), y un pastel de zanahoria. A parte a la nena la obsequiaron con unas galletas de setas, cómo no. Al servicio: le pongo un notable porque se portaron fantásticamente con la pequeña. No nos tuvieron desatendidos, pero no nos comentaron nada sobre el fundamento de cada plato. Mi cuñada preguntó una vez y se trataba de lo mismo que ella estaba comiendo de la carta, y mi hermano, tras un "¿pero esto que es?" que sonó mal, todo hay que decirlo, se quedó con la respuesta "buen provecho". Otro detalle es el comentado: Te preparan para 3 primeros y ves que nunca paran de sacar platos, es como si los fueran sirviendo sobre la marcha, ese cardo a la mostaza que estaba comiendo mi cuñada luego nos lo pusieron a nosotros, el bacalao entraba como segundo que no elegimos, en otras mesas se veían otros platos... Al fin y al cabo se aprecia un ambiente familiar que reconforta la estancia, una vez, eso sí, la jauría de pijos ha abandonado el restaurante. Se aprecia el trato "duro" de los camareros, cocineros y dueños del restaurante, pero al fin y al cabo todos los genios esconden su genio dentro. Esperamos darle otra oportunidad para que nos acabe de "encantar" en su bosque perdido de setas. La próxima temporada otoñal seguro nos deparará buena materia que ha de mejorar ostensiblemente la oferta del restauran. PD: Ah! gracias por la invitación y por el fin de semana pasado... Se os quiere! 2/9/2009 La Mujer del TiempoLlevaba ya unos meses enganchado al Tiempo (como Dios, en mayúsculas) que al fin y al cabo determina mucho de los devenires diarios, cosas de la intemperie, las alturas y los inviernos, que esta temporada no están perdonando. Y a finales del año pasado descubrí gratamente cómo se había sucedido un cambio en el espacio correspondiente, posterior a la segunda edición del Telediario de Televisión Española. Una cara nueva, como otras más, que entraba en los servicios del Ente Público. Por lo visto, José Antonio Maldonado ya era carne de jubilación, y no es de extrañar porque llevaba su tiempo. No le vamos a negar el trabajo realizado por Maldonado, que junto a Montesdeoca (en lo televisivo), han sido las caras más conocidas de los "hombres del tiempo" durante años. Es innegable la profesionalidad de Maldonado durante años, y lo que ha aportado, pero el espacio de "El tiempo" tenía que rolar a otra componente.
Pero hoy me disponía a saber algo más de esta interesante meteoróloga cuando me he encontrado con una columna de Antonio Burgos el día 9 de julio de 2008, en la que este escritor y periodista (no me importa un carajo quién sea, pero si hablo de él al menos me intereso en saber quién es, no como hace él), en la que se comenta el abandono de Maldonado y la entrada de esta nueva presentadora, y donde podemos leer sutilezas como:
Perlitas bien cultivadas en un apestoso jugo que es la ignorancia, la obcecación, la ceguera,... y el "vuelta el burro a la cebada" de los personajes que no son capaces de ver más de lo que ven o quieren ver sus ojos. Hay que leer, una vez más, gilipolleces en el ABC, las puedes tolerar (tonto es el que dice tonterías que decía Forrest), lo que no debemos permitir es la mentira y la manipulación, una vez más. Mónica López es Licenciada en Físicas, fue presentadora del tiempo durante 4 años en la televisión catalana y colaboradora en una revista de divulgación, pero no es la culpable de que a José Maldonado le haya afectado un Expediente de Regulación de Empleo. 1/18/2009 Historias de la Ruta en Bici 2009 (I)Hoy se nos ocurrió salir. Habían pasado las comilonas navideñas, las compras, las enfermedades, las gripes, las lluvias, las nieves, los fríos extremos. Todos estamos en baja forma, y hay muchas rutas por pedalear desde que descubrimos el wikiloc. Así que este finde tocaba recuperar algo de forma con una ruta suave en la que aprovechamos para descubrir algún camino nuevo. Dani propuso una ruta que bordeaba Arganda del Rey, desde Rivas hasta la R-3, y Nando y yo no íbamos a poner pegas. Este día también iba a pedalear con nosotros Antonio. Dejamos los coches en el aparcamiento del Polideportivo de Rivas Pueblo y bajamos a la Laguna del Campillo con un poco de frío en el cuerpo. El termómetro no debía subir de los 4ºC, pero con la marcha el airecillo cortaba. Pronto empezamos a percibir la realidad: había barro, bastante barro, pero que a esas horas del día estaba aún congelado, como la nieve que nos encontramos hasta cruzar el Jarama por el Puente del Tren de Arganda. Empiezan a surgir los inconvenientes, no se puede seguir por el trazado planeado porque sería circular por una tierra de labor, y con agua pues como que no. Cambio de planes: iremos a la Milla Verde. Nos cruzamos Arganda y hasta la Cementera de Portland, una subidita a ritmo que no se hace mal, pero con algún tramo verdaderamente congelado. Allí arriba nos agrupamos los reservones y los valientes y a un servidor se le ocurre la idea de bajar hasta los cantiles de San Martín - Rivas. En qué momento. Cruzamos la carretera para coger el camino que nos llevará a la bajada de Vallekillas. Entonces empezamos a ver cómo el terreno está "tierno" y nos llevamos un pedazo de tierra con cada pedalada. Hasta tal punto que proseguir la marcha se convierte en un sobreesfuerzo. Y llega un momento en que ya no es que te falten fuerzas, si no que es físicamente imposible, porque la cadena se ha convertido en barro apelmazado de ir dentro de la nueva cubierta de barro de la rueda de atrás. Los piñones no engranan en los eslabones, los platos empiezan a cambiar solos, das pedaladas y la bici no avanza. Nando y Dani son unos machotes y avanzan como pueden montados en sus bicis hasta la carretera. Yo oigo que por detrás Antonio se ha quedado sin cambio. ¡Y tanto! La patilla que une el cambio con el cuadro se ha quebrado, es imposible seguir así. Mientras, como podemos llegamos a la carretera, nos adelantan otros bikers con los mismos problemas, de 5 que son a 3 se les ha roto la misma pieza, y todos llegan bien embadurnados. La solución: tronchar la cadena, quitar eslabones e ir con piñón fijo, como las bmx. Para eso estaba el mecánico del Dani. Sacó su tronchacadenas y se puso a la faena. Y que no hay forma! Ni abre-fácil ni leches! al final, los eslabones por los suelos, y el tronchacadenas roto. Sólo queda ir a por los coches a que nos vengan a buscar. Son las dos de la tarde, pero hace una rasca importante, al menos el frío le tenemos en el cuerpo. Y en el momento en que Dani y Nando bajan Vallekillas en busca de los coches, pasa a nuestro lado una furgoneta con búlgaros, rumanos o qué se yo, que se ofrecen a llevarnos. En principio a la gasolinera de la Cementera, pero como van a Rivas nos llevarán hasta casa de mi hermano para reunirnos con los compañeros para limpiar las bicis. Y allí nos encontramos, en una jergoneta metidos con las bici-barro, sentados encima de unos sacos de arena, viendo cómo los pedales se banbolean libremente, sin ataduras ni cadenas, que por cierto, quedó en el lugar de los hechos. PD: un saludo afectuoso a los bikers que no nos ayudaron en la loma de los vientos, y un reconocimiento a los compadres inmigrantes que nos llevaron a la misma puerta de casa, y casi nos invitan a comer. ¡España es asín! 1/9/2009 Otra visión de una nevadaNadie se va a enterar a estas horas de que ha nevado en la capital de España. De hecho debo ser de los que más tarde se ha enterado por aquello de guardar cama por motivos médicos. Tenemos la suerte o la desgracia de vivir en un lugar donde el que nieve ya es noticia, pero más por el caos que se organiza que por el fenómeno meteorológico en sí. En esta temporada sentir la nieve, en mi caso, ya no es noticia, aunque siempre hace ilusión ver el paisaje blanco. Ya hemos pasado por momentos de trabajo bajo la nieve, ocio sobre la nieve y hasta conducción sobre manto blanco. Las instantáneas en estos días serán para el recuerdo de muchos. Seguro que este meteoro ha dejado magníficas postales postnavideñas. Yo no he podido salir de casa, aún, no me atrevo, pero desde casa (looking through my window) he podido contemplar una estampa curiosa que no había visto creo que nunca con esa intensidad. No la veré en ningún bosque mágico, ni en las estepas rusas ni en las tundras siberianas. Quizá en cualquier ciudad en llamas ... Las ciudades son así, en Madrid nunca es de noche, como mucho una noche cubierta de polvo de risketo... 11/17/2008 Historias de la ruta en bici (contador en cero)Ayer domingo se preveía un día muy bueno, nada otoñal, de cielo despejado y solaco. Y así fue, y planeamos una rutilla, básica, de las que no tienes que pensar mucho. Un San Martín (polla de) por la Marañosa, pero Dani ya levantó la liebre y comentó en hacerla toda por caminos, y yo me puse palote, me compré unos guardabarros de mierda, que la última vez acabé con cobertura, y dicho y hecho. Como no podía faltar, Nando también se apuntó, pese a los malos días de bici q estamos pasando. Y tal aventura nos enfrascamos a las 10.30 de la mañana, con fresquete, pero visos de calor. Así fue, pronto sobraron guantes largos, verdugos, bragas y demás parafernalia invernal.
La última vez que bajé por el Camino de Congosto, q va del PAU de Vallekas hasta el Manzanares, muchos tramos eran una pátina de barro, pero ayer estaba todo bastante seco, los charcos de siempre pasando por debajo de la M-50 y justo antes. Conseguimos llegar decentemente al Manzanares, junto a la Cañada Real Galiana. Mis guardabarros empezaban a sonar, poco hueco entre ellos y la rueda y encima se caían sobre ésta. Empezábamos a ver que mucha gente se había animado también a disfrutar de la bici.
Acabamos en el gran charco antes de Casa Eulogio y camino de ella aquello parecía un romería de ciclistas, cada uno hablando de sus frikadas, en fin, como todos... En estos momentos cruzamos el río Manzanares y le dejamos a nuestra izquierda. Marcharemos por las umbría de los cantiles sintiendo el frío de noviembre, pero durará poco porque en breve subiremos unas pequeñas cuestas hasta encontrar la confluencia del Manzanares con el Jarama. Ahora estaremos dejando a nuestra derecha los cerros de la Marañosa, por donde luego bajaremos. Se continúa por un camino que a mi siempre me ha parecido precioso, pero que ayer estaba exuberante, con un verdor que no reconocía. Avanzamos hasta llegar al derrumbe que corta el paso, Tras salvar el derrumbe y a punto de despeñar la bici escuchando comentarios como "por aquí con bici se va muy mal", "no es sitio para la bici" (lo sé señores, pero no hay otra forma!), me doy cuenta que hay poco pájaro por el río. Allí donde en otras ocasiones he podido ver porrones comunes y moñudos, cercetas, azulones, pollas (de Martín Rivas), fochas, martín pescador (polla de Rivas), cigüeñuelas, andarríos, diversidad de gaviotas y hasta un halcón peregrino, hoy no se veía mucho movimiento, y no estaba yo muy dispuesto para esperar a observar.
Desde alli la propuesta es ir hacia el Complejo Químico Militar de la Marañosa (clickar el link y leer con cautela), y bordear su valla (qué de caminos cortados por ella) para bajar por los caminos que van de vuelta al río.
Acabamos junto a Boremer y la Depuradora Suroriental. Y por el mismo camino que bajamos subimos hasta el PAU. A mi personalmente los kilómetros me pesan muchísimo, el traqueteo de los numeroso baches me producen dolor de cuello y cabeza. La espalda ya se resiente y la boca está seca seca (me he quedado sin agua). Vamos, que el camino "pica p'arriba". Como uno puede llega hasta el PAU, mis compañeros me han tenido que esperar, recorremos los ultimos metros hasta Santa Eugenia, y tras 54 km y 3 horas 40 minutos encima de la bici, decidimos parar a comer. Y qué mejor forma de cerrar un día deportivo y saludable que meternos unas hamburguesas entre pecho y espalda!! Lo dicho, una bonita ruta, para nuestro estado, cansada pero divertida. Lo dicho, quién nos iba a decir a nosotros que podríamos transitar por esos caminos a mitad de noviembre y con lo que llovió en octubre.Buen descubirmiento el camino de subida a la Marañosa, me costará ahora mucho más subir por el carril bici. Hoy, agujetas y la bici para el arrastre. Cada día está peor la pobre, y ya se huele la sustituta. BRAVO COMPAÑEROS!! 10/27/2008 Miguel está hasta el cimbrelMi vida está loca, todo el día de arriba para abajo, sube, baja, vete, vuelve, haz, deshaz, un no parar. Siempre defendí el blog, o este espacio, como herramienta para ubicar, circunstancialmente, lo que me pasa, el día a día, y así aparecen vacíos de meses sin poner nada, no porque no ocurra, ni piense, sino porque no tengo ganas ni de contarlo. Pero ante la pregunta, "¿Qué tal Miguel?" Sólo puedo responder, "Hasta el cimbrel". Y hoy quiero utilizar el blog de este espacio para demostrarme al nivel que he llegado, y decidir que de aquí sólo hay camino: para abajo o para afuera. ¿Porqué? Porque no soy capaz de mantener la concentración. Porque no soy capaz de tener la serenidad para realizar bien mi trabajo. Porque hasta yo mismo me piso. Porque me liaría a cascazos contra todo lo que se cruce por delante. Porque llego a tratar mal a la gente. Porque el sol me ciega conduciendo. Porque llego tarde hasta para marcharme. Porque me sale plan para dentro de 5 días y llega tarde, no puedo. Porque pierdo los autobuses y los trenes. Porque no entiendo qué pollas pinta un control de alcoholemia en mitad de la Avenida de los Poblados cuanto TODO el mundo está saliendo del trabajo. Porque somos demasiados. Porque no cabemos. Porque no me lo paso bien trabajando, y antes lo hacía. Porque no resuelvo el mundo mientras viajo en el autobús con alguien que me escucha. Porque cuando llego sólo tengo ganas de marchar. Porque hoy, quien me ha hecho sonreír ha sido la pordiosera que iba pidiendo en el tren con una camiseta de Bricor, y la frase en la espalda "Pregúntame, estás en tu casa". Y porque llego de noche a casa, la misma luz en el cielo que me encontraré mañana cuando salga, naranja. Aún así, y a pesar de machacar mis oídos, me consigo abstraer en un andén lleno de gente, pidiendo Fuel para que todo arda, y para conseguir un poco más de fuerza para seguir a un par de botines camino de casa. 9/24/2008 A oscurasDespierta aturdido, sin saber qué hora es. No puede saberlo. Echa mano de su reloj, apagado, se incorpora tambaleante. Tantea la pared buscando el interruptor, infructuoso. Decide vestirse a tientas y emprende camino a su trabajo. Al salir por la puerta de casa, poco cambia, oscuridad plena. Se agudizan sus sentidos, el oído gana a la vista. Escucha. Mugidos surgen de la planta baja. Las botas se llenan de barro mientras baja las escaleras. Un golpe de frescor inunda su cara. Su olfato reconoce el romero, el tomillo. Sus labios el rocío de la madrugada. Un enganchón al girar en el rellano. Un punto de su jersey se pierde en una espinosa zarza. Los mugidos se hacen cada vez más roncos y son respondidos por más balidos, lejanos, cercanos. Detrás de él un golpeteo de huesos, y de repente un brusco impacto. Se detiene, escucha, se ubica. Toma referencias en la oscuridad. Sabe dónde están localizados los animales. Es preso de sus voces. Reconoce el bramido: es un cérvido. Se encienden las luces. Sentado frente al ordenador suena por los altavoces el último éxito de Renardo. Al otro lado los jefes siguen berreando. |
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